
Baby Baby
Baby Baby imagina una nueva historia para un edificio centenario y crea la sensación de un lugar querido, habitado y transformado durante generaciones, en vez de diseñado de una sola vez. Tras años vacío y abandonado en el corazón de Osborne Village, Winnipeg, el edificio requirió un trabajo exhaustivo de estabilización y subdivisión antes de que esa nueva historia pudiera comenzar. Imaginamos el restaurante como la mejor fiesta casera de puertas abiertas a la que podrías llegar por casualidad: detalles de carpintería basados en archivos históricos y acogedores rincones de pub conviven con arte contemporáneo, una serpiente pintada a mano que recorre todo el restaurante y una barra monumental tallada en cuarcita brasileña de acabado texturizado. Al caer la noche, la iluminación oculta baña todo en un resplandor cálido color miel y crea algo animado, familiar y apenas indómito: un nuevo capítulo para un edificio que llevaba mucho tiempo esperándolo.




